En tu choza o en la mía, con David "DWP7" Ruiz

 Jaime Jesús Guerrero,

Todos conocemos la gran parte de las trayectorias profesionales de los jugadores que conforman la Superliga Orange de Clash Royale. Qué tipo de mazos usan, qué cartas son sus favoritas, y qué estilos de juego tienen, incluso dependiendo de hasta con quién lo hagan. Es por ello que hemos querido dar un paso más allá e ir un poco más lejos. Saber qué hay detrás de esas figuras, conocer la historia y la vida que se esconden detrás de cada jugador…. En definitiva, entender mejor y de una forma más completa cómo son y quiénes son más allá del nick. Abrimos sección, nos abren las puertas de su vida y nos invitan a saber más sobre ellos. Esto es En tu choza o en la mía. Hoy, empezamos con la de David "DWP7" Ruiz.

DWP vive en Badia del Vallès, un pueblo a las afueras de Barcelona. Sus padres nacieron en el mismo pueblo y, aunque ahora viva allí, se ha criado gran parte de su vida en Sabadell. Tiene 18 años, y le encantan los coches. Tanto como para querer dedicarse en un futuro a algo relacionado con ellos, aunque ahora mismo compagine su carrera de jugador profesional de Clash Royale con algún que otro trabajo que le va saliendo y con el que quiere ir cogiendo poco a poco experiencia. Se considera que fue un niño bueno y tranquilo. Sus padres también lo decían, aunque, reconoce, que más de una trastada ha hecho de pequeño, pero que cuando había que prestar atención, y en lo importante, se comportaba como el mejor.

En el Clash Royale empezó como todos: por un amigo. Solo que el típico pique por ser uno mejor que el otro se le fue a ambos de las manos. DWP terminó perfeccionando mucho su técnica y su manera de jugar hasta tal punto que, cuando estaba en el Clan de Artificieros, le dijeron que calentase porque en un futuro saldría a jugar. Fue extraño cuando tuvo que decir que iba a empezar de forma profesional a un videojuego de móvil en casa, pero tanto su padre como su madre se lo tomaron bien desde un principio a pesar del choque inicial. Dice que a veces siguen sus directos, tanto ellos como sus amigos, y que aunque a ellos no les dio la misma sorpresa al enterarse, sí que se alegraron mucho y se impresionaron de que entrase en la escena competitiva, que ganase dinero por ello y que jugase con los mejores. Es más, uno de sus amigos más íntimos resulta ser un analista de Arctic InnJoo, aunque DWP dice que si toca jugar contra ellos… pues esa semana no lo ve para no cometer ningún error.

David Ruíz López no es solo un jugador de Clash Royale al que le encanta el juego; también tiene una gran pasión por el mundo del deporte. No solo lo sigue, sino que lo practica de forma activa e incluso ha pertenecido a distintas categorías de varios deportes. Muy de pequeño empezó jugando a fútbol, 11 vs 11 y sentía, dice, perder el tiempo al tener que recorrer tanto campo siendo tan chico. Riéndose añade que a lo mejor ese fue el motivo que le animó a pasarse al fútbol sala, donde sigue jugando de vez en cuando y por el cual le cogió el gusto a todo esto. Tanto es así que no pudo resistirse a probar cómo sería hacer este deporte en el agua: se tiró a la piscina y probó el waterpolo durante 5 años, jugando en un equipo día tras día, y reconoce que echa de menos poder dedicarle de vez en cuando algo de tiempo para jugar un poco. DWP es todo un todoterreno que ha probado cualquier disciplina deportiva que le ha apetecido, y que le encanta hacer siempre que puede.

Le gusta el cine, aunque no soporta las películas románticas -a menos que tengan algo más-, y le ‘flipa’ Dragon Ball. De pequeño era muy fan de Pokémon y los Simpsons, esos dos no faltaban ningún día mientras comía o merendaba. Respecto a la música, confiesa que le gusta mucho el reggaeton, aunque escuche de todo porque le gusta la música de cualquier tipo. Pese a que este sea su género favorito, no le convierte en un fiestero. De vez en cuando, no obstante, le guste desfogarse, como a todos. Con los amigos, le encanta jugar al FIFA, y no se vicia, pero por poco, al PUBG del móvil, porque aunque te maten, solo el ir comentando la partida con los amigos es suficiente para pasártelo en grande. No le gusta estar quieto, siempre disfruta dando una vuelta con los amigos o pasando el tiempo con su pareja. Prefiere estar en compañía porque sentirse parado le agobia.

Tras su llegada a KIYF, tenía bastante miedo de perder todo lo que se construyó en Arctic durante la primera temporada de Superliga Orange. Sentía que ellos no eran solo amigos o compañeros, sino una auténtica familia… Una manada de verdad. Y no sabía cómo iba a ser este nuevo equipo, esta nueva etapa. Pero cualquier duda quedó disipada rápido. Reconoce estar en un ambiente inmejorable, sentirse muy unido a todos y asegura que el equipo está compuesto por una auténtica suerte de personas con las que le encanta estar.

Su juego favorito fue el Pokémon Perla y su pokémon favorito era Torterra, que fue el primero en coger. Y lo volvería a hacer. Su equipo es el F.C. Barcelona. Si tiene que decir nombre de grupos, nos habla de Marea, de Extremoduro, y en películas, dice que se rió hasta llorar con ‘Esta abuela es un peligro’, y que la recuerda bien por el buen rato que le hizo pasar. El anime de ‘Saw’, por otra parte, le hizo soltar alguna lagrimilla.

Esta es la cara no pública del jugador, este es su día a día y esta es su persona. Esta es la maravillosa ‘cara B’ de uno de los jugadores de la Superliga Orange de Clash Royale que logró proclamarse, en su primera edición, campeón de la fase regular.